viernes, 12 de agosto de 2016

Al otro lado del jacaranda



Como cada día y a la misma hora sin querer observo su frágil cuerpo, ausente y con la mirada inerte desliza el tiempo sus lamentos. El azul violáceo del jacaranda resalta frente al desolador paisaje que reina en el triste edificio. El tibio sol del amanecer aporta a su cálida piel, un toque perfecto de sonrosado equilibrio. 

Incluso la fragante mañana...
                            por no despertarla,
                                            ha entonado un ligero silbido.






domingo, 3 de julio de 2016

Ausencias




Era de suponer que nos repondríamos
tarde o temprano del triste descalabro,
de esa sombra negra que a diario nos acecha,
dejando en la boca el sabor amargo de la derrota.
El aire asfixiante comenzó a filtrarse
por los poros abiertos
de una piel lozana e inmaculada.
Se preveían fuertes turbulencias…
tornados cuestionados por violentos espirales.
Tras los harapos del miedo…
aceptaríamos a convivir con su amenaza,
exprimiendo al máximo los recuerdos.






 
©Pilar Contreras Moreno